La pregunta clave

Tengo que decir que, siendo como soy alérgico a los números desde más o menos la primera vez que respiré, me parece meritorio haber dedicado unas cuantas horas de tiempo vacacional a echar mano de la calculadora. Al margen de esta satisfacción personal, lo que he estado intentando es descubrir si me mienten o no. O, mejor dicho –ya sé que me mienten–, descubrir en qué.

Mienten cada día porque la realidad es que somos pocos los ciudadanos que nos sentamos, abrimos la web del Instituto Nacional de Estadística y hacemos un par de sumas. Bien es cierto que a veces no hace falta ni siquiera eso. Continuar leyendo »