Dimisiones

Cinco años y dos Gobiernos después, dimitió un ministro. Casualmente el último también era de Justicia. Bermejo dimitió después de publicarse que se había ido a cazar con el juez que instruía un macroproceso contra el principal partido de la Oposición; algo ciertamente menos loable que renunciar por un fracaso político, como ha hecho Gallardón hace minutos. En esta era de parasitismo político hasta hay que agradecer las dimisiones. Hasta ahí hemos llegado. Continuar leyendo »