A Antonio Navalón, de un Millennial

A Antonio Navalón, de un Millennial

Publica usted hoy en El País un artículo de los que se queda uno a gusto después de escribirlos. Le imagino reclinándose en su silla tras terminarlo, con un resoplido de alivio tras haber desahogado su frustración con esta generación, la mía, de irresponsables, incívicos, sordos y carentes de futuro. No me cabe duda de que le quita el sueño por las noches el pensar en nuestra grave situación, incapaces de alcanzar los éxitos que su generación, que hoy gobierna, nos deja a nosotros y a la historia. Qué harán estos inútiles, pensará usted, perdidos en Twitter y en Instagram, incapaces de procurarse nada por sí mismos y que, para colmo, votan de vez en cuando y su voto atolondrado vale lo mismo que el mío.

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Carta abierta a cualquier representante político que quiera leerla

Carta abierta a cualquier representante político que quiera leerla

Estimado señor, estimada señora.

No sé quién es usted, porque a estas alturas, no estoy en condiciones de saber a quién escribir. O a quién gritar, según como se mire. Y por ello me disculpo. También por la longitud de mis palabras, pero es que la mala leche combustiona muy bien.

Pero, verá, sólo el no saber a quién tengo que escribir ya es significativo. Estoy a punto de terminar las carreras de Derecho y Ciencias Políticas, y no tengo ni idea de cuántos de mis casi 24 años llevo dedicados a la política, que me apasiona. Yo ya he dado un mitin, ya he roto un carné, ya he firmado otro, y ya me he ido del país. Sí, aunque el destino es caprichoso y ha querido que precisamente esta misma mañana me haya comprado el billete de vuelta, yo salí de España hace casi dos años como estudiante Erasmus y luego me negué a irme de Noruega. Y aquí sigo. Desde aquí le escribo. Lo mismo anulo el billete… Continúa leyendo “Carta abierta a cualquier representante político que quiera leerla”

Miremos a las estrellas

Miremos a las estrellas

2016 ha sido el año que salió al revés. No es nada fácil caminar por un sendero que a cada recodo intenta hacerte retroceder un trecho, y durante los últimos doce meses hemos retrocedido muchos trechos, quizá demasiados. Empezamos el año bajo la sombra de los ataques de París y la amenaza de atentados durante las fiestas de toda Europa, y esa sombra no ha desaparecido: Bruselas, Niza, Berlín… Ya son tantos ataques que comienzan a mezclarse en la memoria: ¿alguien recuerda que en Orlando, EEUU, 49 personas fueron tiroteadas por un hombre que se declaró leal a Daesh? Sin embargo, los 658 muertos que ha dejado el terrorismo en 46 ataques en Europa y las Américas desde enero de 2015 hasta julio de 2016 parecen no ser muchos, al menos comparados con las 28.031 vidas que se cobraron los 2.063 ataques que se perpetraron en el resto del mundo en ese mismo período (The Washington Post).

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Silencio

Silencio

Esta vez, nadie sabe a ciencia cierta si la calma llega antes de la tempestad. Si fuera así, supongo que los cuatro años de Legislatura deberían haber sido un remanso de paz. Sin embargo, trescientos días después de que empezara la tormenta, la calma amenaza con ser excesiva. Ha sido poner María Dolores de Cospedal un pie en la sala del Consejo de Ministros, y una vía de morfina ha liquidado sin más trámite un año de convulsión, enterrándolo para siempre en el cajón que reza la máxima de El gatopardo: que todo cambie para que nada sea diferente. Continúa leyendo “Silencio”

Pero… ¿Esto qué es?

Pero… ¿Esto qué es?

Aunque esto es casi un secreto de Estado, lo voy a contar: el único debate entre representantes políticos que emite la televisión pública en España tiene lugar las noches del miércoles al jueves, de 00:30 a 1:40 horas, por si acaso a alguien se le fuera a ocurrir la peregrina idea de verlo. Días entre semana, horario intempestivo, formato cutre, decimocuartos o decimoquintos espadas de los partidos, y periodistas de guardia de las secciones de sociedad de periódicos de segunda, regionales o, incluso, digitales. Vamos, un coñazo. Pero para eso estoy yo aquí: para verlo con una caja de Trankimazin en la mano. Continúa leyendo “Pero… ¿Esto qué es?”