Podemos, primer acto: cuarenta días de desengaño

Podemos, primer acto: cuarenta días de desengaño

Levantar expectativas es tremendamente peligroso cuando no se saben gestionar. Grandes mensajes, aventuradas propuestas y, especialmente, la creación de ilusiones alrededor de un proyecto político pueden costar demasiado caro si se fracasa en su gestión. Es muy difícil controlar emociones y por eso emplearlas es una apuesta arriesgada. Por eso existen técnicas discursivas y de comunicación para, precisamente, rebajar expectativas y tratar de controlar determinados torrentes de entusiasmo. Por ejemplo, la última vez que se le fue de las manos al señor Presidente, directamente se acercó al corrillo de periodistas más cercano a soltar, literalmente, “rebajen sus expectativas”. Un poco burdo, pero esa es la idea. Lástima que sólo se haya leído el título del epígrafe del manual, y no haya entrado a ver las técnicas. Supongo que, comparado con el Marca, era demasiado denso. Continúa leyendo “Podemos, primer acto: cuarenta días de desengaño”

Empieza la carrera hacia las urnas

Tres años han tenido que pasar para que un profesor nos pida a los estudiantes de Derecho y Políticas que sigamos y analicemos un debate parlamentario. Al menos ha sido uno de los más aceptables de los últimos años: el Estado de la Nación.

Es el segundo debate de Rajoy como Presidente y su octavo como líder del PP; también el segundo para Rubalcaba, y en total el vigésimo cuarto de la democracia. Como sabemos, se celebra en los años en los que no hay un debate de investidura; con la única excepción de 2012 (Rajoy arguyó que había sido investido en diciembre de 2011). Continuar leyendo »

Era posible creer

El Lincoln presidencial avanza por Dallas el 22 de noviembre de 1963A medida que cumplo años voy acumulando fechas históricas. Me refiero a esos acontecimientos que luego se recuerdan pensando en qué hacíamos cuando cayeron las Torres Gemelas, dónde estábamos cuando mataron a Miguel Ángel Blanco o cómo seguimos la elección de Obama. Supongo que algo parecido le ocurre a cada generación. Son hitos que marcan la Historia, y produce una terrible sensación de vértigo presenciarlos y ser consciente de que trascenderán nuestra vida o nuestro siglo.

Por descontado, yo no estaba vivo el día que mataron al Presidente Kennedy. Continuar leyendo »

Quousque tandem abutere…

…, Catilina, patientia nostra? Quam diu etiam furor iste tuus nos eludet? Quem ad finem sese effrenata iactabit audacia?

El conspirador Lucio Sergio Catilina jamás imaginó, al escuchar retumbar en la Curia romana estas palabras de los labios de Cicerón, que se convertirían en el mayor juicio político de la Historia y serían repetidas a lo largo de los veinte siglos posteriores por todas las generaciones. Cruel castigo el de no pasar a la posteridad por sus actos, sino por lo que su mayor enemigo dijo de él.  Continuar leyendo »

El Hemiciclo recuperó el pulso

Tras el Debate sobre el estado de la Nación comencé una entrada en la que analizaba, cada cual juzgará con cuánto acierto, tanto el propio Debate como las consecuencias a corto y medio plazo. Hace ya un mes de eso y no tuve tiempo de terminarla, pero para evitar dejar el asunto sin tratar, y también porque no quiero dejar de publicar lo escrito, voy a insertarla ahora antes de pasar a la siguiente. Pido disculpas por el dislate y por las referencias temporales erróneas.

Mi silencio reciente no ha sido involuntario. Más aún, he querido hacer ejercicio de la prudencia antes de analizar con la seriedad y el rigor que merecen los últimos acontecimientos. Sin embargo, el Debate sobre el Estado de la Nación (DEN) celebrado la pasada semana me impone romper ese pretendido silencio. Continuar leyendo »