España o la política en blanco y negro

España o la política en blanco y negro

El día que me vociferaron que había acudido a un pleno de la Delegación de Estudiantes de la Facultad de Políticas “a jugar a la democracia”, sólo porque intentaba explicar que cumplir las normas ­–en aquel caso, el Reglamento de la propia Delegación, que estaba siendo flagrantemente incumplido sin que a nadie más que a mi le importara– era la única forma de garantizar precisamente eso, la democracia, me di cuenta de que en nuestro país hacer política es luchar contra los elementos. Naturalmente, la reflexión es de mucho tiempo después, probablemente porque el aullido, que vino precedido de un cariñoso epíteto, es de las cosas más bonitas que me han dicho en la Facultad y no lo he olvidado desde entonces –eso, y que mis amigos me lo recuerdan gentilmente a la menor oportunidad, habida cuenta del juego que da la frase en cualquier conversación política­–. Continúa leyendo “España o la política en blanco y negro”

Dimisiones

Cinco años y dos Gobiernos después, dimitió un ministro. Casualmente el último también era de Justicia. Bermejo dimitió después de publicarse que se había ido a cazar con el juez que instruía un macroproceso contra el principal partido de la Oposición; algo ciertamente menos loable que renunciar por un fracaso político, como ha hecho Gallardón hace minutos. En esta era de parasitismo político hasta hay que agradecer las dimisiones. Hasta ahí hemos llegado. Continuar leyendo »