El día del golpe

El día del golpe

Nunca en diez años había estado cuatro meses enteros sin escribir. Las razones son varias, ninguna determinante, y la falta de tiempo sería más bien una excusa. En estos cuatro meses desde la caída del Gobierno –de la que tampoco quise seguir escribiendo, exhausto tras tantos años exigiéndola– han pasado muchas cosas sobre las que merecía la pena escribir, para bien y para mal. Pero la calidad del debate público ha caído en picado, tras mucho tiempo a la baja, para convertirse en una sombra de lo que debería ser la contienda política en una democracia moderna. Y para eso, mejor guardar la ropa que echarse a nadar. Por eso no escribo. Continúa leyendo “El día del golpe”

Miremos a las estrellas

Miremos a las estrellas

2016 ha sido el año que salió al revés. No es nada fácil caminar por un sendero que a cada recodo intenta hacerte retroceder un trecho, y durante los últimos doce meses hemos retrocedido muchos trechos, quizá demasiados. Empezamos el año bajo la sombra de los ataques de París y la amenaza de atentados durante las fiestas de toda Europa, y esa sombra no ha desaparecido: Bruselas, Niza, Berlín… Ya son tantos ataques que comienzan a mezclarse en la memoria: ¿alguien recuerda que en Orlando, EEUU, 49 personas fueron tiroteadas por un hombre que se declaró leal a Daesh? Sin embargo, los 658 muertos que ha dejado el terrorismo en 46 ataques en Europa y las Américas desde enero de 2015 hasta julio de 2016 parecen no ser muchos, al menos comparados con las 28.031 vidas que se cobraron los 2.063 ataques que se perpetraron en el resto del mundo en ese mismo período (The Washington Post).

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Silencio

Silencio

Esta vez, nadie sabe a ciencia cierta si la calma llega antes de la tempestad. Si fuera así, supongo que los cuatro años de Legislatura deberían haber sido un remanso de paz. Sin embargo, trescientos días después de que empezara la tormenta, la calma amenaza con ser excesiva. Ha sido poner María Dolores de Cospedal un pie en la sala del Consejo de Ministros, y una vía de morfina ha liquidado sin más trámite un año de convulsión, enterrándolo para siempre en el cajón que reza la máxima de El gatopardo: que todo cambie para que nada sea diferente. Continúa leyendo “Silencio”

Ferraz, 70 (y III)

Ferraz, 70 (y III)

Aquí va la última entrada firmada por un invitado. Luis Losada Simón-Ricart (@Luis_Lo93), el tercer militante socialista que pasa por aquí –y ya ha estado bien–, es estudiante, o mejor dicho, sufridor del doble grado en Derecho y Ciencias Políticas por la Universidad Complutense de Madrid, y manda sus letras desde Panamá, donde está de prácticas en la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito. Además de sufrimiento complutense, ha compartido conmigo muchas, aunque nunca demasiadas, horas de política. No pocas de las entradas de este blog nacieron en nuestras largas charlas. Y no me cabe la más mínima duda, es una de esas personas a las que, dentro de muchos años, podremos agradecer que el nuestro sea un país mejor. Gracias Luis (por todo en general); y a todos los demás, gracias por seguir ahí.

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Ferraz, 70 (II)

El segundo de los artículos sobre la crisis en el Partido Socialista lo firma Manuel Prieto Bóveda, felizmente graduado en Derecho por la Universidad de Deusto, militante de Juventudes Socialistas de Euskadi y apasionado de la política, además del derecho foral y, de vez en cuando, asuntos legales algo más exóticos -hasta la fecha, se ha coronado encontrando una Sentencia del Tribunal Constitucional en la que se declara constitucional una de las Leyes de las Partidas de Alfonso X-. Para mi es un placer contar con él como firma invitada, y compartirle con el blog de la Asociación de alumnos y ex-alumnos de la Universidad de Deusto. Gracias Manuel, y gracias a todos por seguir ahí. Continúa leyendo “Ferraz, 70 (II)”